“Los hombres no pueden ser más perfectos que el sol. El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.” José Martí.

DECLARACIÓN DE LA UNESCO:
El patrimonio intangible está constituido por aquella parte invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. Existen sociedades que han concentrado su saber y sus técnicas, así como la memoria de sus antepasados, en la tradición oral. Engloba los "modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias. A esta definición hay que añadir la capacidad de transformación que lo anima, y los intercambios interculturales en que participa.

El patrimonio intangible está constituido, entre otros elementos, por la poesía, los ritos, los modos de vida, la medicina tradicional, la religiosidad popular y las tecnologías tradicionales de nuestra tierra. Integran la cultura popular los diferentes idiomas, lenguas, los modismos regionales y locales, la música y los instrumentos musicales tradicionales, las danzas religiosas y los bailes festivos, los trajes la cocina, los mitos y leyendas; las adivinanzas y canciones de cuna; los cantos de amor y villancicos; los dichos, juegos infantiles y creencias mágicas. (2001)

jueves 15 de diciembre de 2011

RODRIGO DEL RÍO RIVAS Y LA GENERACIÓN DE "ORÍGENES": UNA MIRADA HACIA LEZAMA LIMA.

DISCUTE SU TESIS DE GRADO EN LA UADY: RODRIGO DEL RÍO RIVAS. 13 de Diciembre de 2011.



Rodrigo del Río Rivas en escena, interpretando junto a Elena Larrea Peón, uno de los personajes de la puesta en escena "Martirologio", dirigida por Paco Marín en el Teatro "Peón Contreras", Ciudad de Mérida, Yucatán, México, a partir del texto "Calderón", de Pier Paolo Pasolini.
FRAGMENTO DE LA TESIS:
Octavio Paz define a Orígenes como la mejor revista cultural latinoamericana. Las letras
cubanas de la primera mitad del siglo XX, así como muchos movimientos artísticos, se
vieron retratados en las páginas de esta revista dirigida y creada por José Lezama Lima,
otorgando de esta manera un primer paisaje panorámico de la cultura y pensamiento de ‘lo
cubano’ de esta época, desde lo nacional y lo internacional.
Orígenes retrató, mediante sus múltiples expresiones, una realidad de lo cubano que
hasta entonces no se había dejado leer mas allá de sus fronteras, Lezama ya había tenido 3
intentos (Espuela de Plata, Verbum, Nadie Parecía) pero no fue sino hasta Orígenes que
logró cimentar y arraigar con fuerza el panorama de su país, de su Cuba y proyectarlo al
mundo exterior. La importancia de estudiar a Orígenes y toda su generación, partiendo
siempre de la figura de Lezama radica principalmente en el discurso que se maneja durante
la publicación de la revista. Sobre todo en la formación de cuadros artísticos cubanos como
primera subversión discursiva ante un sistema sumido en el folclorismo y la tradición, no
desde un punto de vista enteramente politizado sino de una acción plenamente artística y
poética, defendiendo su libertad de expresión.
El tiempo de Lezama era uno en el cual fue propicio hacer revistas, la búsqueda de
un paisaje, de una topografía poética, una gran historia que contar, partiendo evidentemente
desde el origen. La proyección de este mundo que se vuelca sobre sí al punto mismo de su
origen para trascender sobre el tiempo y el espacio, utiliza nombres y apellidos de poetas
consagrados ya por la academia literaria cubana y aporta nuevos nombres a este universo
artístico: el propio Lezama Lima, Cintio Vitier, Fina García-Marruz, José Rodríguez Feo,
Octavio Smith, Francisco de Oraá, Virgilio Piñera, René Portocarrero, Wilfredo Lam,
Eliseo Diego, Mirta Aguirre, Heberto Padilla, Ángel Gaztelu, Guy Pérez Cisneros, Gastón
Baquero, Justo Rodríguez Santos, Julián Orbón, Nicolás Guillen, Alejo Carpentier, Roberto
Fernández Retamar, Fayad Jamis, Samuel Feijóo, Eugenio Florit, Enrique Labrador Ruiz,
Lydia Cabrera, Cleva Solís, Amelia Peláez, Wifredo Lam, Carmelo González. Entre sus
filas se encontraban autores extranjeros de la talla de Juan Ramón Jiménez, Aimé Césaire,
Paul Valery, Vicente Aleixandre, Albert Camus, Luis Cernuda, Paul Claudel, Macedonio
Fernández, Paul Éluard, Gabriela Mistral, Octavio Paz, Alfonso Reyes, Theodore Spencer,
entre otros. Los artistas y colaboradores de Orígenes no sólo contribuyeron en la recreación
histórica y geográfica de la Isla sino que permearon su obra a toda latinoamericana,
siguiendo los modelos de Heredia, Martí y Casal; así pues referirnos a Orígenes de ningún
modo nos delimita solamente a Cuba sino a un espacio compuesto por un capital cultural
que abarca todas las aristas de la postura lezamiana de la universalidad poética.
Tratar de establecer un mapa claro de estas aristas sería, no sólo un trabajo titánico,
sino que contradeciría la misma labor abarcadora de la teoría establecida por José Lezama
Lima en sus ensayos. La primera de estas posturas incluidas en su sistema poético, es la de
las Eras imaginarias en las que el poeta se reconoce como parte de una suma de las partes
de la historia. Nancy Morejón se refiere a Lezama como al mago que podía embrujar las
palabras ya dichas en otras Eras, dándoles el orden que exigía su propio tiempo:
“Estábamos ante un mago, un embrujador de serpientes, un remolcador de palabras que se
dividían entre metáforas y aquella nueva acepción de la palabra imagen que él prefería
llamar, con sobradas razones, imago. Lezama, en su voracidad por asimilar conocimientos,
exploraciones y goces estéticos, se convirtió en un maestro de las influencias traslapadas”
(Morejón, 2010: 107).
Así pues la primera parte de esta investigación parte de estas premisas para ir
reconstruyendo desde otra Era, la labor del recreador de la palabra. Aquí se realiza un
trabajo que funciona desde la palabra escrita, desde el momento mismo de la concepción de
la palabra y al mismo tiempo, desde el momento de su representación. Sin embargo, en esta
valoración de lo poético y de lo lezamiano concuerdo con Cintio Vitier cuando postula:
“Dicho en otras palabras, la poesía no es para Lezama un estado efusivo del alma, ni una
cualidad de las cosas, ni mucho menos el culto de la belleza. La poesía es el reto sagrado de
la realidad absoluta” (Vitier, 1970: 446). Es un trabajo que profundiza en la realidad de la
palabra, y desde este bastión proponer que la poesía se convierte en práctica al momento
que está definiendo, creando y representando una realidad y al mismo tiempo está
construyendo una geografía cultural que incorpora los elementos del sistema poético
lezamiano.
El lenguaje lezamiano se funda en la idea de que la palabra no nombra la
realidad sino que la construye, y el poeta va más allá al aspirar a que su
lenguaje se erija en un medio de conocimiento que va penetrando, por medio de
metáforas inconcebibles, en el mundo para dar sentido al sin sentido. La
búsqueda poética lezamiana se sirve de estrategias que exploran lo excepcional
y lo excesivo, y no podría ser de otra manera dados los objetivos de creación de
un sistema poético que compita con el sinsentido republicano, y dada también
la falta de un orden natural en el mundo. Una vez que se llega a esta conclusión
hay que tratar de crear un universo totalizante que llene el vacío histórico.
(Bejel, 2010: 61)
Lezama trabaja desde la historia para la articulación de su palabra, este es el sentido mismo
de las Eras Imaginarias desde donde Lezama plantea los principales paradigmas en los que
la imago se formuló como herramienta para construir realidades: Los egipcios, China,
Grecia, los Aztecas y José Martí.
La re-semantización y manipulación discursiva no sólo de la tradición europea
sino incluso de tradiciones “exóticas” como la china, la egipcia, la etrusca o la
azteca –que redoblan su exotismo bajo la actividad creadora del poeta cubano–
convierten a Lezama en un devorador hipercriollizante, un cosmopolita que
casi nunca se movió de su casa en Trocadero 162, un “señor barroco” omnívoro
y superador de la actividad vanguardista que lo precedió. (Lupi, 2008: 632)
Otro de los principios fundamentales para la elaboración de esta investigación es el hecho
de la reformulación del ensayo y de la traducción, dos elementos que Orígenes incorpora y
establece como fundacionales para la expansión y explosión de la palabra. Es interesante
considerar que estos dos elementos explotan al máximo las cualidades de creación de los
colaboradores de la revista. La traducción vista desde la resemantización y apropiación de
la lengua y de un código que establece las relaciones culturales entre el texto original y el
traducido; por otra parte el ensayo es para Lezama una extensión de la poesía y le permite
explorar lugares que no habían sido visitados anteriormente, es por eso que se considera
fundamental el hecho de remarcar la figura lezamiana como revolucionaria en el aspecto de
la construcción ensayística, colocándola en la misma posición privilegiada de la poesía.
En estos momentos hay que plantear un apartado especial que verse sobre las
industrias culturales, ya que hay que reconocer que Orígenes se formula como parte de
éstas y que extiende su labor, según mi hipótesis, de manera que se configura como un
semillero artístico que trasciende el tiempo activando personalidades tanto en el tiempo
activo de la revista como después. La huella de Orígenes es una de esas aristas que no
podemos dejar de lado, ya que si bien la revista se planteó como un espacio de confluencia
de lo verbal, es decir de lo escrito, también incurrieron en otras formas de representación
como las artes visuales y el teatro, de este modo la oleada generada por la revista y su
trascendencia en el tiempo, a partir de la construcción del panorama habanero, va a resonar
en contextos generacionales posteriores.
Otro de los pilares de esta investigación es el reconocimiento de lo orgánico. Los
elementos móviles de la revista y sus estructuras, en todo momento caóticas y
profundamente barrocas, formulan un órgano de confluencias individuales, que en todo
momento se contradicen y entablan diálogos conflictivos entre los elementos de la revista.
Con esto se hace referencia a la larga lista de colaboradores que funcionaron dentro de esta
industria cultural.
Orígenes estuvo lejos de ser un núcleo unificado. Ante el lugar común de
etiquetarla simplemente como revista “católica”, conviene recordar que en ella
concurrieron posturas estéticas, políticas e incluso creencias de signos muy
distintos. A partir de cada postura se establecieron enlaces y rupturas de tipo
muy diverso –e incluso cambiantes con el tiempo– con otras expresiones
artísticas y culturales. (616)
De este modo se hará una descripción detallada de la revista observando sus estructuras
más profundas y los elementos de movilidad que le dan a la revista su riqueza y su
valoración para el estudio. Finalmente se pondrá en acción el sistema poético mencionado
en los primeros capítulos para establecer una metáfora que participará en una recreación del
universo origenista y lezamiano. Como parte de esta metáfora puesta en acción se
observarán las relecturas que se han hecho de Lezama y de su empresa origenista para
establecer un estudio comparativo desde nuestros contextos más cercanos, un ejemplo de
esto es Juan Pablo Lupi, quien se ha dedicado a establecer y buscar nuevas y refrescantes
lecturas del grupo de Orígenes y de sus fundadores:
Uno de los aspectos de la obra de José Lezama Lima que más ha ocupado la
atención de la crítica es la manera en que obra del poeta cubano se ha
construido a partir de muy peculiares interpretaciones y apropiaciones de otros
textos. Afirmar que el conocimiento del mundo que tuvo Lezama estuvo
fundamentalmente mediado por libros debe entenderse en un sentido radical. La
saturación erudita que caracteriza su obra es una de las manifestaciones más
conspicuas del cómo su concepción del mundo se construye a partir de actos de
lectura. Este proceso de mediación y asimilación pone en marcha una práctica
de re-producción textual que origina la alucinada –en el doble sentido de “sin
razón” y “visionaria” – escritura, poética y teoría lezamiana: el sistema poético,
las eras imaginarias y la teoría del barroco americano. Esa aparente
heterodoxia, no organicidad y ostentación erudita que suele describirse como
“(neo)barroca” consiste en una acumulación de alusiones, referencias y lecturas
que remiten una materialidad específica: un conjunto de textos que son sujetos
a un proceso radicalmente especulativo e inclusivo violento de
recontextualización, reconfiguración, resemantización y representación que
corresponde a la producción del texto lezamiano en sí. (Lupi, 2009: 20)
De este modo se puede decir que se formula un mapa que no funciona de manera lineal,
sino que excede a la página y empieza a funcionar desde las Eras Imaginarias y las
confluencias en las que el grupo se desplazaba y establecía un proceso continuo e infinito
de creación. Una tormenta de la palabra, la creación de la realidad, hacer de la poesía una
práctica y de la práctica…poesía.


Rodrigo del Río en escena. ("Martirologio", de Paco Marín Manzanero. Yucatán.)



Paco Marín, Rubén Reyes y Maggie Shrimpton en la UADY, tras la discusión de Tesis de Rodrigo del Río. Diciembre 13 de 2011. Facultad de Antropología.



Algunos instantes de la ceremonia...
Las doctoras Maggie Shrimpton y Mariloli Almazán. Sínodo.



Momentos finales del examen de grado. Lectura de la aprobación y mención honorífica por tan importante legado investigativo para las letras en Yucatán.




Algunas imágenes de tres pintores cubanos de la época de ORÍGENES Y LEZAMA LIMA: René Portocarrero, Mariano Rodríguez y Wifredo Lam.









Rodrigo del Río se refirió durante la exposición a los pintores que persentamos aquí, mismos que ilustraron los números de la Revista "Orígenes" de Cuba.










Rodrigo del Río es un amante de las sirenas...










UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE YUCATÁN
FACULTAD DE CIENCIAS ANTROPOLÓGICAS
ORÍGENES DE LEZAMA.
EL SEMILLERO ARTÍSTICO DE TROCADERO 162
TESIS
PARA OPTAR AL TÍTULO DE
LICENCIADO EN LITERATURA LATINOAMERICANA
PRESENTA:
RODRIGO DEL RÍO RIVAS
MÉRIDA, YUCATÁN, MÉXICO
2011


ÍNDICE
AGRADECIMIENTOS........................................................................................................2
INTRODUCCIÓN................................................................................................................5
CAPÍTULO 1: CONFLUENCIAS, ERAS Y NACIMIENTOS. ....................................12
1.1 La república neocolonial. ...........................................................................................14
1.2 La vanguardia intelectual. La práctica poética y la poética práctica. .........................17
1.3 De Lezama a La muerte de Narciso: el comienzo de una estética experiencial.........22
1.4 Orígenes: centro de culturas transversales: la reformulación crítica..........................28
1.5 La revista y las industrias culturales...........................................................................30
1.6. Las confluencias divergentes.....................................................................................32
CAPÍTULO 2: ORÍGENES, REVISTA DE ARTE Y LITERATURA.............................36
2.1 El grupo ......................................................................................................................40
2.2 La praxis y el ceremonial............................................................................................44
2.3 El sistema de Orígenes. ..............................................................................................45
2.3.1 La Poesía..............................................................................................................47
2.3.2 Ensayo y traducción.............................................................................................49
2.3.3 Pintura y artes visuales ........................................................................................51
2.4 Juan Ramón Jiménez, al principio y al final...............................................................52
CAPÍTULO 3: LAS SEÑALES DE ORÍGENES............................................................57
3.1 La insularidad y la metáfora .......................................................................................60
3.2 “Señales”: desintegraciones y desplazamientos. ........................................................66
3.2.1. Señales de fuga ...................................................................................................67
3.2.2. Generaciones sobre generaciones.......................................................................69
3.2.3. La construcción de un paisaje cultural ...............................................................72
3.2.4. De regreso a la desintegración............................................................................73
3.3 La defensa del demiurgo.............................................................................................76
3.4 Las grietas comunicantes entre Trocadero y el extranjero .........................................85
3.5 El rasguño en piedra ...................................................................................................89
CONCLUSIONES ..............................................................................................................96
BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………………………..……...100


___________________________________________________________________
AGRADECIMIENTOS DE RODRIGO DEL RÍO RIVAS.
Este trabajo no hubiera sido posible sin la ayuda de todos aquellos que estuvieron presentes
durante el proceso de esta investigación, que hasta ahora, noviembre de 2011, ha llevado en
proceso de gestación alrededor de dos años y medio. En primer lugar le agradezco
enormemente a la Dra. Margaret Shrimpton Masson por estar siempre presente durante
todas las etapas, desde que se concibió la misma idea, pasando por las múltiples
modificaciones y sobre todo, por mantenerse por encima de mis cavilaciones erráticas; esta
tesis es tan suya como mía.
Así mismo quisiera agradecer a los profesores de la Facultad de Ciencias
Antropológicas-UADY por haberme brindado las herramientas necesarias para empezar a
transitar por el camino del análisis y la crítica; hoy es muy grato para mí culminar este
trabajo llevándome a casa todas aquellas palabras y enseñanzas que día a día, en el salón o
en los pasillos, intercambiamos. Su amistad así como el peso que imprimieron en cada
palabra, hoy se ve reflejado no sólo en este trabajo, también en todos los proyectos en los
que he trabajado y a todos en los que ahora, y en un futuro pienso dedicarles mi vida.
Le doy un agradecimiento muy especial a la Dra. María Dolores Almazán Ramos
por haber sido madrina de la generación en la que me desarrollé (2006-2010) y, sobre todo,
por ser una maestra esencial, no sólo para el grupo, sino para mí como persona. Siguiendo
por esta línea me gustaría agradecer al Dr. Jesús J. Barquet por compartir conmigo a SU
Lezama, su apasionamiento por la lírica lezamiana fue de gran inspiración para la
construcción y fundamentación de la tesis. Al Dr. José F. Buscaglia Salgado, por haberme
introducido en una manera de leer y de interpretar el mundo en profundidad, con todo el
profesionalismo y pasión que se requiere para esta empresa.
Igual de importante y afectuoso es el agradecimiento que le extiendo a mis
compañeros y amigos, ya que sin ellos jamás hubiera podido encontrar la voz de Lezama,
ni la mía, ni aquella fuerza que se requería en la elaboración de cada frase y de cada
párrafo, ustedes son una de las partes vitales de mi existencia y de la de este documento. Le
agradezco especialmente a Roberto Ortiz Manzanilla y a Claudette Cutz Cortez las horas
dedicadas a este proyecto, a revisarlo, a criticarlo y a reinventarlo con su propia fuerza.
Hace falta enarbolar un reconocimiento y una gratitud infinita al maestro Paco
Marín por haberme “presentado” a Lezama con Paradiso hace ya más de seis años, y al
maestro José Ramón Enríquez por ser el “dador” de Orígenes y por haberma facilitado su
biblioteca personal. Sin el apoyo y amistad de ustedes jamás hubiera podido realizar este
trabajo, que también gracias a ustedes nació y se mantuvo como entrega, como goce, como
pasión.
Finalmente deseo agradecer con la inmensidad de la noche a mi familia, cada
integrante de aquel engranaje con el que comparto el apellido, ha sido fundacional para el
entramado de decisiones que me han llevado hasta donde hoy me encuentro. Muchísimas
gracias a mi padre que, aunque en ausencia, siempre marco una directriz básica de vida, a
mis tíos y tías por ser compañeros permanentes de infancia y juventud, a mi sagrada abuela
con su perenne presencia en los momentos más trascendentales de mi vida. A mi madre:
patrocinadora, protectora, proveedora, alimentadora de mí espíritu; y a José Manuel por ser
tú, por hacerme ser quién soy, por regalarme la sabiduría para escuchar, por ser mi único
hermano.
“Para los egipcios, el único animal hablador era el gato, decía un como que lograba
unir las dos puntas magnéticas de su bigote. Esos dos puntos magnéticos, infinitamente
relacionables, están en la raíz del análogo metafórico (…) El como magnético despierta
también la nueva especie y el reino de la sobrenaturaleza” dice, Lezama en Confluencias; y
así digo que te doy gracias a ti Thai Khan Ramírez Viga, sobrenaturalmente, por ser ese
punto magnético infinitamente relacionable con el que se pueden unir nuestras dos puntas
magnéticas.
Esta tesis está dedicada a tod@s ustedes, maestros/amigos/familia, por ser parte de
este trabajo y de mi vida.


En esta foto: Dr. Rubén Reyes, la señora madre del titulante, Rodrigo del Río, Salvador Lemis (CINEY) y Paco Marín:


La
mar
violeta
añora
el
nacimiento
de
los
dioses,
ya
que
nacer
es
aquí
una
fiesta
innombrable,
un
redoble
de
cortejos
y
tritones
reinando.
La
mar
inmóvil
y
el
aire
sin
sus
aves,
dulce
horror
el
nacimiento
de
la
ciudad
apenas
recordada.
(Noche
insular:
jardines
invisibles
José
Lezama
Lima)
________________________________
(La tesis puede ser consultada electrónicamente en el CINEY, Licenciatura en Teatro de la ESAY o en la Biblioteca de la Facultad de Antropología de la UADY.)




Dánae teje el tiempo dorado por el Nilo,


envolviendo los labios que pasabanentre labios y vuelos desligados.


La mano o el labio o el pájaro nevaban.


Era el círculo en nieve que se abría.


Mano era sin sangre la seda que borraba


la perfección que muere de rodillas


y en su celo se esconde y se divierte.


Vertical desde el mármol no miraba


la frente que se abría en loto húmedo.


En chillido sin fin se abría la floresta


al airado redoble en flecha y muerte.


¿No se apresura tal vez su fría mirada


sobre la garza real y el frío tan débildel poniente,


grito que ayuda la fuga


del dormir, llama fría y lengua alfilereada?


Rostro absoluto, firmeza mentida del espejo.


El espejo se olvida del sonido y de la noche


y su puerta al cambiante pontífice entreabre.


Máscara y río, grifo de los sueños.


Frío muerto y cabellera desterrada del aire


que la crea, del aire que le miente son


de vida arrastrada a la nube y a la abierta


boca negada en sangre que se mueve.


Ascendiendo en el pecho solo blanda,


olvidada por un aliento que olvida y desentraña.


Olvidado papel, fresco agujero al corazón


saltante se apresura y la sonrisa al caracol.


La mano que por el aire líneas impulsaba,


seca, sonrisas caminando por la nieve.


Ahora llevaba el oído al caracol, el caracol


enterrando firme oído en la seda del estanque.


Granizados toronjiles y ríos de velamen congelados,


aguardan la señal de una mustia hoja de oro,


alzada en espiral, sobre el otoño de aguas tan hirvientes.


Dócil rubí queda suspirando en su fuga ya ascendiendo.


Ya el otoño recorre las islas no cuidadas, guarnecidas


islas y aislada paloma muda entre dos hojas enterradas.


El río en la suma de sus ojos anunciaba


lo que pesa la luna en sus espaldas y el aliento que en halo convertía.


Antorchas como peces, flaco garzón trabaja noche y cielo,


arco y cestillo y sierpes encendidos, carámbano y lebrel.


Pluma morada, no mojada, pez mirándome, sepulcro.


Ecuestres faisanes ya no advierten mano sin eco,


pulso desdoblando


los dedos en inmóvil calendario y el hastío en su trono cejijunto.


Lenta se forma ola en la marmórea cavidad que mira


por espaldas que nunca me preguntan,


en veneno que nunca se pervierte y en su escudo ni potros ni faisanes.


Como se derrama la ausencia en la flecha que se aísla


y como la fresa respira hilando su cristal,


así el otoño en que su labio muere, así el granizo


en blando espejo destroza la mirada que le ciñe,


que le miente la pluma por los labios, laberinto y halago


le recorre junto a la fuente que humedece el sueño.


La ausencia, el espejo ya en el cabello que en la playa


extiende y al aislado cabello pregunta y se divierte.


Fronda leve vierte la ascensión que asume.


¿No es la curva corintia traición de confitados mirabeles,


que el espejo reúne o navega, ciego desterrado?


¿Ya se siente temblar el pájaro en mano terrenal?


Ya sólo cae el pájaro, la mano que la cárcel mueve,


los dioses hundidos entre la piedra, el carbunclo y la doncella.


Si la ausencia pregunta con la nieve desmayada,


forma en la pluma, no círculos que la pulpa abandona sumergida.


Triste recorre -curva ceñida en ceniciento airón-el espacio que manos desalojan,


timbre ausente y avivado azafrán, tiernos redobles sus extremos.


Convocados se agitan los durmientes,


fruncen las olas


batiendo en torno de ajedrez dormido, su insepulta tiara.


Su insepulta madera blanda el frío pico del hirviente cisne.


Reluce muelle: falsos diamantes; pluma cambiante:


terso atlas.


Verdes chillidos: juegan las olas, blanda muerte el relámpago en sus venas.


Ahogadas cintas mudo el labio las ofrece.


Orientales cestillos cuelan agua de luna.


Los más dormidos son los que más se apresuran,se entierran, pluma en el grito, silbo enmascarado, entre frentes y garfios.


Estirado mármol como un río que recurva o aprisiona los labios destrozados,


pero los ciegos no oscilan.


Espirales de heroicos tenores caen en el pecho de una paloma


y allí se agitan hasta relucir como flechas en su abrigo de noche.


Una flecha destaca, una espalda se ausenta.


Relámpago es violeta si alfiler en la nieve y terco rostro.


Tierra húmeda ascendiendo hasta el rostro, flecha cerrada.


Polvos de luna y húmeda tierra, el perfil desgajado en la nube que es espejo.


Frescas las valvas de la noche y límite airado de las conchas


en su cárcel sin sed se desbancan los brazos,


no preguntan corales en estrías de abejas y en secretos


confusos despiertan recordando curvos brazos y engaste de la frente.


Desde ayer las preguntas se divierten o se cierran


al impulso de frutos polvorosos o de islas donde acampan


los tesoros que la rabia esparce, adula o reconviene.


Los donceles trabajan en las nueces y el surtidor de frente a su sonido


en la llama fabrica sus raíces y su mansión de gritos soterrados.


Si se aleja, recta abeja, el espejo destroza el río mudo.


Si se hunde, media sirena al fuego, las hilachas que surcan el invierno


tejen blanco cuerpo en preguntas de estatua polvorienta.


Cuerpo del sonido el enjambre que mudos pinos claman,


despertando el oleaje en lisas llamaradas y vuelos sosegados,


guiados por la paloma que sin ojos chilla,


que sin clavel la frente espejo es de ondas, no recuerdos.


Van reuniendo en ojos, hilando en el clavel no siempre ardido


el abismo de nieve alquitarada o gimiendo en el cielo apuntalado.


Los corceles si nieve o si cobre guiados por miradas la súplica


destilan o más firmes recurvan a la mudez primera ya sin cielo.


La nieve que en los sistros no penetra, arguyeen hojas,


recta destroza vidrio en el oído


,nidos blancos, en su centro ya encienden tibios los corales,


huidos los donceles en sus ciervos de hastío, en sus bosques rosados.


Convierten si coral y doncel rizo las voces, nieve los caminos


donde el cuerpo sonoro se mece con los pinos, delgado cabecea.


Mas esforzado pino, ya columna de humo tan aguado


que canario en su aguja y surtidor en viento desrizado.


Narciso, Narciso.


Las astas del ciervo asesinado


son peces, son llamas, son flautas, son dedos mordisqueados.


Narciso, Narciso.


Los cabellos guiando florentinos reptan perfiles,l


abios sus rutas, llamas tristes las olas mordiendo sus caderas.


Pez del frío verde el aire en el espejo sin estrías,


racimo de palomas


ocultas en la garganta muerta: hija de la flecha y de los cisnes.


Garza divaga, concha en la ola, nube en el desgaire,


espuma colgaba de los ojos, gota marmórea y dulce plinto no ofreciendo.


Chillidos frutados en la nieve, el secreto en geranio convertido.


La blancura seda es ascendiendo en labio derramada,


abre un olvido en las islas, espadas y pestañas vienen


a entregar el sueño, a rendir espejo en litoral de tierra y roca impura.


Húmedos labios no en la concha que busca recto hilo,


esclavos del perfil y del velamen secos el aire muerden


al tornasol que cambia su sonido en rubio tornasol de cal salada,


busca en lo rubio espejo de la muerte, concha del sonido.


Si atraviesa el espejo hierven las aguas que agitan el oído.


Si se sienta en su borde o en su frente el centurión pulsa en su costado.


Si declama penetran en la mirada y se fruncen las letras en el sueño.


Ola de aire envuelve secreto albino, piel arponeada,


que coloreado espejo sombra es del recuerdo y minuto del silencio.


Ya traspasa blancura recto sinfín en llamas secas y hojas lloviznadas.


Chorro de abejas increadas muerden la estela, pídenle el costado.


Así el espejo averiguó callado, así Narciso en pleamar fugó sin alas.